Vietnam acelera obras de protección fluvial para resguardar comunidades ante el riesgo de erosión

En la provincia de Thanh Hóa, al norte de Vietnam, dos proyectos de infraestructura destinados a estabilizar las riberas de los ríos Cung y Càn avanzan con el objetivo de finalizar antes del 31 de diciembre de 2026. Las intervenciones representan una respuesta preventiva frente al deterioro de los diques y reflejan la importancia de proteger los territorios y las comunidades expuestas a fenómenos naturales.

Bajo temperaturas que alcanzan los 33 grados Celsius, equipos de trabajadores, técnicos y operadores de maquinaria desarrollan intensas jornadas de construcción en la provincia vietnamita de Thanh Hóa, donde las autoridades locales buscan acelerar la finalización de dos proyectos considerados prioritarios para enfrentar los problemas de erosión y deslizamientos en las defensas fluviales.

Las obras se ejecutan en sectores vinculados con los ríos Cung y Càn, donde el deterioro de las riberas ha motivado inversiones públicas destinadas a reforzar la infraestructura de protección. El objetivo es concluir ambas intervenciones antes del 31 de diciembre, aunque presentan diferentes niveles de avance y comenzaron en períodos distintos.

El primero de los proyectos se desarrolla en el dique occidental del río Cung, entre los kilómetros 2+666 y 3+566, en la comuna de Hoang Hoa. La intervención comprende aproximadamente 900 metros y busca atender los problemas de inestabilidad identificados en ese tramo.

Según informó el periódico vietnamita Báo Xây dựng, alrededor de 30 técnicos y trabajadores permanecen desplegados en el lugar, donde las labores se han intensificado para aprovechar las condiciones meteorológicas favorables.

La construcción comenzó en septiembre de 2026 y, al 26 de octubre, registraba aproximadamente un 40 % de ejecución. Aunque su término estaba previsto inicialmente para comienzos de 2027, la empresa contratista busca adelantar la entrega para finales del presente año.

Can Xuan Hung, técnico de la empresa constructora 358 Construction Company Limited, explicó al medio vietnamita que se han organizado tres equipos de trabajo para desarrollar distintas tareas simultáneamente. La planificación también contempla jornadas extraordinarias y turnos adicionales cuando las condiciones de ejecución lo requieren.

El proyecto es financiado por el Comité Popular de la comuna de Hoang Hoa, con una inversión cercana a los 20.000 millones de dongs vietnamitas (VND). La supervisión técnica corresponde a las instancias locales responsables de la gestión de inversiones y construcción.

Tran Van Duy, jefe del Departamento de Evaluación Técnica de la Junta de Gestión de Proyectos de Inversión y Construcción de Hoang Hoa, señaló que personal especializado permanece en terreno para verificar el desarrollo de las obras y colaborar con el contratista en la solución de dificultades operativas.

La segunda intervención se ejecuta en la margen izquierda del río Càn, entre los kilómetros 5+157 y 9+121, en el territorio de la actual comuna de Nga An. Se trata de un tramo de aproximadamente cuatro kilómetros, cuya construcción comenzó a finales de 2024.

Este proyecto presenta un avance superior al 80 %, según los antecedentes entregados por las autoridades locales. Su inversión supera los 80.000 millones de VND, una cifra considerablemente mayor que la destinada al dique del río Cung, debido a las características y extensión de la intervención.

La ejecución está a cargo de un consorcio de empresas constructoras vietnamitas. La administración del proyecto fue transferida desde la antigua autoridad distrital de Nga Sơn al Comité Popular de la comuna de Nga An, como consecuencia de la reorganización administrativa local.

Mai Van Quang, presidente del Comité Popular de Nga An, informó que las autoridades han solicitado reiteradamente a las empresas responsables concentrar trabajadores, maquinaria y recursos para asegurar el cumplimiento del plazo previsto.

La finalización de estas obras adquiere especial importancia en territorios donde la estabilidad de las riberas constituye un componente fundamental de la protección de los espacios habitados, las actividades productivas y la infraestructura local.

La erosión fluvial puede comprometer progresivamente los terrenos cercanos a los cursos de agua y debilitar las estructuras destinadas a contenerlos. Por ello, las intervenciones preventivas buscan reducir vulnerabilidades antes de que los daños alcancen mayores dimensiones.

Sin embargo, acelerar los trabajos también exige mantener una supervisión rigurosa. En proyectos de infraestructura hidráulica, el cumplimiento de los plazos debe acompañarse de controles técnicos que permitan verificar la calidad de los materiales, la estabilidad de las estructuras y la correcta ejecución de las soluciones previstas.

En Thanh Hóa, esta responsabilidad adquiere relevancia porque ambas intervenciones deben completarse durante los últimos meses del año. El proyecto del río Cung enfrenta un desafío particularmente exigente, considerando que todavía restaba ejecutar alrededor del 60 % de los trabajos al momento del último informe.

Desde una perspectiva social, la inversión en defensas fluviales representa una medida de prevención que puede contribuir a reducir riesgos para las comunidades. Su importancia no se limita a la construcción de estructuras físicas, sino que se relaciona con la seguridad territorial y la continuidad de las actividades cotidianas.

La experiencia de Thanh Hóa también ofrece una reflexión aplicable a otros países: la infraestructura de protección frente a fenómenos naturales requiere planificación, mantenimiento y coordinación entre autoridades, especialistas y empresas ejecutoras.

En distintas regiones del mundo, la erosión de riberas y los eventos hidrometeorológicos plantean desafíos para la administración de los territorios. La anticipación de estos riesgos constituye una dimensión esencial de las políticas públicas orientadas a proteger a las personas y reducir los costos sociales y económicos de los desastres.

Los dos proyectos de Thanh Hóa reflejan el esfuerzo de las autoridades vietnamitas por avanzar en la protección de sus defensas fluviales. No obstante, su cumplimiento efectivo deberá evaluarse una vez concluidas las obras y realizadas las verificaciones técnicas correspondientes.

La experiencia recuerda que proteger un territorio no consiste únicamente en responder a las emergencias, sino también en invertir oportunamente en infraestructura, prevención y mantenimiento. Detrás de cada dique reforzado existe una responsabilidad pública fundamental: contribuir a que las comunidades puedan desarrollar sus actividades con mayores condiciones de seguridad.

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