La organización busca fortalecer una red de iniciativas dedicadas a la reutilización, reparación y transformación de prendas de vestir. Con 1.024 proyectos adheridos a su comunidad, la fundación promueve nuevas oportunidades para emprendedoras de distintas regiones, entre ellas Tarapacá, donde experiencias de Iquique y Alto Hospicio destacan el valor de la colaboración y la sostenibilidad.
La transformación de la industria textil hacia modelos de producción y consumo más sostenibles está abriendo nuevas oportunidades para pequeños emprendimientos en Chile. En este contexto, la Fundación Textil Circular anunció una convocatoria nacional para incorporar nuevas iniciativas a su Directorio Textil, una plataforma que busca conectar proyectos dedicados a prolongar la vida útil de las prendas y reducir los residuos asociados al consumo de vestuario.
La invitación está dirigida a emprendedoras, emprendedores y organizaciones que desarrollen actividades vinculadas con la reparación, reutilización, confección, comercialización de ropa de segunda mano y aprovechamiento de materiales textiles en desuso. La incorporación al directorio es gratuita y busca ampliar las oportunidades de colaboración y visibilidad de quienes participan en este sector.
La iniciativa forma parte de un trabajo iniciado en 2019 bajo el liderazgo de Catalina Herrera, con el propósito de promover cambios en la manera en que las personas adquieren, utilizan y desechan sus prendas de vestir. Tras varios años de actividades, la organización se formalizó como fundación en 2024 y, de acuerdo con los antecedentes proporcionados, actualmente reúne a 1.024 iniciativas adheridas.
Su desarrollo refleja el creciente interés por impulsar alternativas al modelo tradicional de consumo textil, caracterizado por la adquisición frecuente de prendas y su reemplazo antes de agotar sus posibilidades de uso.
Frente a esta realidad, la economía circular propone mantener los productos y materiales en circulación durante el mayor tiempo posible, mediante prácticas que permitan reparar, adaptar, intercambiar, reutilizar o transformar aquello que todavía conserva valor.
En el ámbito del vestuario, estas acciones representan oportunidades tanto para reducir la generación de residuos como para fortalecer oficios relacionados con la costura, el diseño, la confección y la recuperación de materiales.
Uno de los aspectos relevantes de la Fundación Textil Circular es su interés por ampliar la participación territorial, evitando que las oportunidades de articulación y difusión permanezcan concentradas exclusivamente en Santiago.
En la Región de Tarapacá, donde la comunidad regional vinculada a la iniciativa cuenta con 19 integrantes, diversas experiencias muestran cómo la moda circular puede convertirse en una actividad económica asociada a la creatividad, el trabajo independiente y el aprovechamiento responsable de los recursos.
Desde Iquique, Kim Karry, administradora de Kim Karry Vestuario, destacó que su incorporación al directorio le ha permitido establecer vínculos con otras personas dedicadas al rubro y ampliar las posibilidades de colaboración.
“La visibilidad que le dieron a lo regional y no centrarse solo en la capital. Soy de Iquique e indígena, y me toca profundamente la economía circular”, expresó la emprendedora al referirse a los motivos que la llevaron a participar en la comunidad.
Su testimonio pone de relieve la importancia de reconocer las experiencias que se desarrollan fuera de los principales centros económicos del país, especialmente aquellas que vinculan el emprendimiento con la identidad territorial y el uso responsable de los materiales.
Karry también valoró la posibilidad de generar relaciones de cooperación con otras integrantes del directorio, una práctica que permite compartir oportunidades de trabajo y fortalecer redes de apoyo entre pequeños negocios.
“Ha sido una grata experiencia ya que al estar con más colegas he podido conocer su trabajo y cuando no tengo agenda las recomiendo”, señaló.
Este tipo de colaboración representa una alternativa frente a modelos comerciales centrados exclusivamente en la competencia. La articulación entre emprendimientos permite derivar solicitudes, reconocer distintas especialidades y ampliar las posibilidades de atención a quienes buscan servicios textiles.
En Alto Hospicio, otra experiencia destacada corresponde a Taller de Alelí, iniciativa dirigida por Ana Manzor y dedicada al diseño y confección de vestuario, accesorios infantiles, disfraces, bolsos y artículos textiles personalizados.
Su propuesta incorpora elementos creativos, detalles coloridos y temáticas místicas, demostrando la diversidad de especialidades que pueden integrarse en una comunidad vinculada al diseño y la confección.
Para Manzor, uno de los principales valores del directorio es descubrir que existen numerosas personas desarrollando iniciativas relacionadas con este ámbito.
“Es una buena iniciativa; es bueno saber que somos muchas”, manifestó la emprendedora.
Ambos testimonios evidencian que el fortalecimiento de la moda circular no depende únicamente de grandes empresas o procesos industriales. También puede construirse desde talleres, negocios familiares y emprendimientos territoriales que aportan conocimientos, creatividad y servicios especializados.
Otro componente de la propuesta de la fundación es la incorporación de herramientas digitales destinadas a registrar el impacto ambiental de las actividades de reutilización y recuperación textil.
La organización dispone de una aplicación móvil denominada Mitigación, diseñada para ayudar a las emprendedoras a medir y registrar estimaciones de emisiones de dióxido de carbono evitadas mediante acciones como la reparación, reutilización o transformación de prendas.
Según la fundación, la herramienta busca facilitar la cuantificación de los beneficios ambientales y entregar antecedentes que respalden las actividades desarrolladas por quienes forman parte de la comunidad.
No obstante, la estimación de emisiones evitadas depende de la metodología empleada, los datos considerados y las condiciones de comparación. Por ello, cualquier resultado debe interpretarse de acuerdo con los criterios técnicos utilizados, sin equiparar automáticamente su registro digital con una certificación ambiental independiente.
La incorporación de instrumentos de medición puede contribuir a que los emprendimientos conozcan mejor el alcance de sus actividades y dispongan de información útil para comunicar sus resultados a clientes, organizaciones e instituciones interesadas en la sostenibilidad.
La convocatoria nacional considera iniciativas dedicadas al arriendo de ropa para fiestas y disfraces, la confección a pedido mediante prendas en desuso, el suprarreciclaje, la educación y los talleres, la reparación y modificación de vestuario y accesorios, la elaboración de productos con telas recuperadas y la comercialización de ropa de segunda mano.
La diversidad de estas categorías permite incorporar proyectos de distintas dimensiones, desde servicios individuales hasta talleres y emprendimientos con una oferta comercial más amplia.
Las personas interesadas deben ingresar al sitio web de la Fundación Textil Circular y completar el formulario de inscripción, proporcionando sus datos de contacto y antecedentes sobre las actividades de su emprendimiento.
La participación es gratuita, lo que facilita el acceso de iniciativas emergentes que buscan integrarse a una red de colaboración sin asumir un costo de incorporación.
La convocatoria también representa una oportunidad para visibilizar el trabajo de mujeres emprendedoras que, mediante conocimientos textiles y actividades de confección, desarrollan alternativas económicas vinculadas al aprovechamiento de materiales.
En regiones como Tarapacá, donde la distancia respecto de los principales mercados nacionales puede representar una dificultad para pequeños negocios, la articulación digital y las redes de recomendación adquieren especial relevancia.
La expansión de este tipo de comunidades plantea, además, una reflexión sobre la necesidad de reconocer el valor de los oficios textiles y su contribución a modelos de consumo más responsables.
El crecimiento de la moda circular en Chile no depende solamente de recuperar prendas, sino también de fortalecer a quienes poseen los conocimientos y las capacidades para darles una nueva vida. La convocatoria de Fundación Textil Circular busca avanzar en esa dirección, conectando emprendimientos de distintas regiones y promoviendo una economía en la que la creatividad, la colaboración territorial y el cuidado ambiental puedan desarrollarse conjuntamente.
