Iquique será sede de encuentro sobre seguridad municipal, nuevas tecnologías y uso de dispositivos TASER

La Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH) reunirá este viernes 30 de octubre a autoridades locales, especialistas y responsables de seguridad para analizar los desafíos de la Ley N.º 21.802. La jornada contempla exposiciones sobre atribuciones municipales, herramientas tecnológicas, protección de inspectores y responsabilidades jurídicas, además de una demostración práctica de dispositivos de inmovilización eléctrica.

La seguridad pública y el fortalecimiento de las capacidades de los gobiernos locales serán los principales temas de un encuentro que se desarrollará este viernes 30 de octubre en Iquique, convocado por la Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH), con el propósito de abordar las exigencias operativas, tecnológicas y jurídicas vinculadas con la nueva legislación sobre seguridad municipal.

El seminario, denominado Programa Nueva Ley de Seguridad Municipal, reunirá a alcaldes, responsables de seguridad comunal y especialistas para examinar las atribuciones de los equipos municipales, los mecanismos de coordinación institucional y las herramientas destinadas a proteger a los funcionarios que desarrollan labores preventivas en espacios públicos.

La actividad se enmarca en el proceso de adecuación de los municipios a la Ley N.º 21.802, normativa que establece un marco para fortalecer las funciones de seguridad municipal y regular distintos aspectos de la actuación de los equipos encargados de estas tareas.

Uno de los principales desafíos consiste en traducir las disposiciones legales en procedimientos claros y aplicables, considerando que las municipalidades presentan diferencias importantes en recursos financieros, infraestructura, dotación de personal y capacidades tecnológicas.

En ese contexto, la jornada busca generar un espacio de actualización y análisis que permita a las autoridades locales conocer herramientas disponibles y examinar las responsabilidades asociadas a su utilización.

La apertura estará a cargo del alcalde de Alto Hospicio, Patricio Ferreira, quien dará inicio a las actividades previstas para el encuentro.

Posteriormente, el director del Observatorio Territorial de Seguridad de AMUCH, Esteban Díaz, expondrá sobre las implicancias de la legislación para el funcionamiento cotidiano de los municipios y los desafíos que representa su implementación.

«La nueva Ley de Seguridad Municipal representa un desafío importante para los municipios, porque requiere avanzar en una implementación responsable, con claridad respecto de las atribuciones, los procedimientos y las herramientas con que contarán los equipos municipales. Es fundamental que las municipalidades estén preparadas para enfrentar este nuevo escenario, fortaleciendo sus capacidades operativas, la coordinación institucional y la protección de sus funcionarios, siempre dentro del marco legal vigente», señaló Díaz.

La reflexión adquiere relevancia porque los funcionarios municipales de seguridad suelen desarrollar sus labores en contacto directo con situaciones de conflicto, incivilidades y problemas que afectan la convivencia en los barrios.

Su actuación exige preparación para reconocer riesgos, comunicarse con la ciudadanía, prevenir enfrentamientos y coordinar oportunamente la intervención de las instituciones que poseen atribuciones policiales.

En consecuencia, la profesionalización de estos equipos no depende exclusivamente de la incorporación de equipamiento, sino también de la definición de funciones, protocolos de actuación y mecanismos de capacitación continua.

Uno de los componentes centrales del seminario estará dedicado al uso de tecnologías aplicadas a la seguridad municipal.

Francisco del Campo, fundador y gerente general de Smart Partners y secretario ejecutivo de la Mesa de Seguridad Pública de AmCham, presentará herramientas destinadas a fortalecer las capacidades operativas de los gobiernos locales.

Entre los recursos que serán abordados se encuentran las cámaras corporales, los drones y otros dispositivos de apoyo utilizados para mejorar el registro de procedimientos, la observación de espacios públicos y la protección del personal.

Estas tecnologías pueden contribuir a documentar intervenciones, apoyar la coordinación institucional y disponer de antecedentes para evaluar situaciones que requieran una revisión posterior.

Sin embargo, su utilización también plantea responsabilidades relacionadas con la protección de datos personales, la privacidad, el almacenamiento de registros y las condiciones bajo las cuales la información puede ser consultada o compartida.

Por esta razón, la modernización tecnológica debe considerar no solamente la adquisición de equipos, sino también su utilización conforme a las atribuciones legales y a procedimientos de supervisión adecuados.

Uno de los momentos de mayor interés de la jornada será la exposición dedicada a los dispositivos TASER, herramientas que emplean impulsos eléctricos y que se presentan como una alternativa de menor letalidad frente a determinadas situaciones de riesgo.

La presentación estará a cargo de Santiago Torres, identificado por los organizadores como exinstructor Ranger del Ejército de Estados Unidos y encargado de entrenamiento de TASER para Latinoamérica.

Su intervención abordará mecanismos de prevención y desescalamiento de situaciones violentas, junto con aspectos relacionados con la preparación del personal que eventualmente pueda utilizar estos dispositivos.

El programa contempla una demostración práctica de funcionamiento y disparos del equipo, destinada a mostrar sus características técnicas y las exigencias de entrenamiento asociadas.

La incorporación de esta clase de herramientas abre un debate relevante para la seguridad pública municipal.

Aunque los dispositivos de inmovilización eléctrica suelen clasificarse como medios de menor letalidad, no están exentos de riesgos para la salud y la integridad física de las personas. Su utilización exige criterios estrictos de necesidad, proporcionalidad y responsabilidad, además de capacitación específica y protocolos de actuación.

También resulta fundamental distinguir entre la exhibición de una tecnología y la autorización legal para utilizarla durante procedimientos reales.

La participación en una demostración o actividad de capacitación no constituye, por sí misma, una habilitación para portar o emplear estos dispositivos. Su utilización efectiva debe ajustarse a las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas que correspondan.

Este aspecto adquiere particular importancia en el ámbito municipal, donde la prevención comunitaria y la coordinación con las instituciones policiales deben desarrollarse dentro de competencias claramente delimitadas.

La jornada concluirá con una exposición jurídica de César Rojas, director de Control Interno, Compliance e Integridad Funcionaria de AMUCH, quien abordará las responsabilidades institucionales y administrativas relacionadas con el ejercicio de las nuevas funciones municipales.

La revisión de estas materias busca contribuir a que los gobiernos locales adopten decisiones informadas respecto de sus procedimientos, mecanismos de control y obligaciones de supervisión.

La claridad jurídica representa un componente esencial para proteger tanto a los funcionarios como a las personas que puedan verse involucradas en intervenciones de seguridad.

Una actuación realizada sin respaldo normativo suficiente puede generar consecuencias administrativas y judiciales, además de afectar la confianza de la comunidad en las instituciones encargadas de contribuir a su protección.

Por ello, la formación de los equipos municipales debe considerar conocimientos legales, técnicas de resolución de conflictos, respeto a los derechos fundamentales y coordinación con Carabineros y otros organismos competentes.

La realización del seminario en Iquique también permite situar el debate sobre seguridad municipal en las particularidades del norte de Chile.

Las comunas de Tarapacá presentan realidades territoriales diversas, que incluyen sectores urbanos densamente poblados, localidades rurales, áreas comerciales y espacios fronterizos. Estas características requieren estrategias preventivas adaptadas a las necesidades de cada comunidad.

En ese escenario, el intercambio de experiencias entre autoridades y especialistas puede contribuir a identificar soluciones pertinentes, evitando que la incorporación de tecnologías se transforme en una respuesta uniforme frente a problemas que presentan causas y manifestaciones diferentes.

La seguridad municipal también mantiene una relación directa con la calidad de vida de las personas. La recuperación de espacios públicos, la prevención de situaciones de riesgo y la atención de conflictos comunitarios constituyen ámbitos donde los gobiernos locales pueden contribuir al bienestar ciudadano mediante actuaciones coordinadas.

No obstante, el fortalecimiento de estas funciones requiere recursos, formación profesional y mecanismos de evaluación que permitan determinar si las medidas adoptadas generan resultados positivos.

La experiencia internacional demuestra que las herramientas tecnológicas adquieren mayor utilidad cuando forman parte de estrategias integrales de prevención, acompañadas de capacitación, supervisión y participación comunitaria.

Desde esta perspectiva, el encuentro organizado por AMUCH representa una oportunidad para examinar los desafíos que enfrentan las municipalidades al asumir mayores responsabilidades en materia de seguridad.

La jornada permitirá abordar un aspecto decisivo de la nueva legislación: cómo fortalecer la protección de las comunidades y de los funcionarios municipales sin desdibujar las competencias institucionales ni debilitar las garantías que deben regir toda intervención en el espacio público.

El desafío para los gobiernos locales no consiste únicamente en disponer de nuevas herramientas, sino en asegurar que su utilización responda a necesidades reales, se encuentre debidamente regulada y contribuya a una relación de confianza entre las instituciones y la ciudadanía.

En ese propósito, la capacitación, la coordinación con las policías, la transparencia de los procedimientos y el respeto a los derechos fundamentales serán condiciones esenciales para avanzar hacia una seguridad municipal más profesional, responsable y cercana a las comunidades.

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