Un colorido pasacalle inspirado en la fauna de Tarapacá dio inicio a cuatro jornadas dedicadas a la literatura, las artes y el patrimonio regional. La iniciativa, organizada por el Centro Cultural Doña Vicenta, reúne a escritores, artistas, estudiantes y familias en la Antigua Estación de Trenes de Pueblo Hundido, con actividades gratuitas hasta el viernes 30 de octubre.
La literatura, la creatividad y la identidad regional volvieron a encontrarse en el corazón de Iquique con el inicio de la Estación del Libro 2026, una iniciativa cultural que busca acercar el conocimiento y las expresiones artísticas a la comunidad, especialmente a niños y jóvenes, mediante actividades abiertas y gratuitas.
El encuentro comenzó este martes 27 de octubre con el pasacalle denominado «YOKYA», una intervención artística que recorrió las calles del centro de la ciudad con figuras de animales representativos de Tarapacá, confeccionadas a partir de materiales reciclados.
Acompañada de música y expresiones escénicas, la actividad avanzó por las calles Baquedano, Tarapacá y Vivar hasta llegar a la Antigua Estación de Trenes de Pueblo Hundido, recinto que durante cuatro jornadas se transforma en un espacio dedicado a los libros, la imaginación y el patrimonio cultural.
La propuesta inaugural incorporó un mensaje que trasciende la celebración artística: reconocer la riqueza de la fauna regional y promover la reutilización de materiales como una práctica vinculada con la educación ambiental. De esta manera, el pasacalle permitió relacionar la creatividad con el conocimiento del territorio y el cuidado de su entorno natural.
La Estación del Libro es organizada por el Centro Cultural Doña Vicenta, entidad que impulsa actividades destinadas a fortalecer la participación cultural y generar oportunidades de encuentro entre escritores, artistas, establecimientos educacionales y ciudadanía.
Su presidente, Hrvoj Ostojic Peric, destacó que uno de los propósitos fundamentales es despertar el interés de las nuevas generaciones por la lectura y las distintas manifestaciones culturales.
«Este es un esfuerzo que está haciendo el Centro Cultural Doña Vicenta para un apoyo a la cultura iquiqueña, a la cultura del norte. Hemos organizado visitas guiadas con estudiantes, porque principalmente esto está dirigido a niños. Los niños son los que queremos que se motiven», expresó.
El dirigente también subrayó la importancia de comprender la formación cultural como una responsabilidad que influye en el desarrollo futuro de la sociedad.
«Ellos son finalmente, nos guste o no nos guste, los que van a dirigir el país más adelante. Así que tenemos que formarlos bien, o si no pagaremos las consecuencias», sostuvo.
Estas declaraciones reflejan una preocupación que adquiere relevancia en un escenario donde las nuevas tecnologías han transformado las formas de acceder a la información, aprender y relacionarse con los contenidos culturales. En ese contexto, los espacios de encuentro presencial permiten complementar las herramientas digitales con experiencias de lectura, conversación y creación colectiva.
La programación contempla talleres orientados al conocimiento del patrimonio regional, entre ellos «Encontrando geoglifos», «Modelando geoglifos», «Excavación arqueológica», «Llamitas de papel» y «Confección de muñequitos», que se desarrollan en distintos horarios en el espacio denominado Mesa Mecano.
Estas actividades buscan acercar a los participantes a elementos característicos de la historia y la identidad de Tarapacá mediante experiencias prácticas. Los geoglifos, por ejemplo, forman parte del patrimonio arqueológico del norte de Chile y constituyen testimonios materiales de las culturas que habitaron y recorrieron estos territorios.
El programa también considera la participación de la Fundación Semillita Sagrada y el Museo Regional, con espacios abiertos a la comunidad entre las 09:00 y las 17:00 horas.
En el ámbito literario, la jornada de este miércoles 28 de octubre contempla el lanzamiento del libro Maruja, de Naty Chuleta, junto con una lectura poética y un conversatorio a cargo de Jaime Ceballos. También está prevista la presentación de Maty y la biblioteca mágica, de Nico Toro.
Para el jueves 29 se anuncia el conversatorio Libros en movimiento, de Marco Muñoz, además del lanzamiento de La extraordinaria soledad de Matilde, del escritor Luis Seguel. La programación incluye una presentación conjunta de Naty Chuleta y Nico Toro, así como la actividad Cuentos que vuelan, a cargo de Alfredo Chanchan Pizarro, de la Compañía La Tranca.
El viernes 30 de octubre, último día del encuentro, participará el escritor Mauricio Paredes, quien realizará una presentación de sus libros y compartirá un conversatorio con los asistentes. También se contempla una actividad de Marco Muñoz junto a Javiera Rejas y el taller Escritura creativa, a cargo de Erwin Rubilar.
A estas propuestas se suman las presentaciones de teatro Lambe Lambe, desarrolladas por la Compañía Cuartoteatro, programadas diariamente entre las 09:00 y las 12:00 horas. Esta modalidad escénica, caracterizada por funciones de pequeño formato, ofrece una experiencia cercana entre la obra y el espectador.
Uno de los aspectos destacados de la Estación del Libro es la participación de escritores que mantienen una relación directa con el territorio y sus expresiones culturales.
Entre ellos se encuentra Luis Seguel Segovia, quien participa por tercera vez en esta iniciativa y valoró la continuidad de los encuentros literarios como una oportunidad para incentivar el interés por los libros.
«La gente está leyendo menos y estas actividades incentivan la lectura. Lo importante es que se sigan realizando siempre», manifestó.
Su reflexión plantea un desafío compartido por establecimientos educacionales, familias, instituciones culturales y medios de comunicación: promover la lectura no solamente como una actividad académica, sino también como una herramienta para desarrollar la imaginación, ampliar conocimientos y fortalecer el pensamiento crítico.
En este sentido, los encuentros literarios ofrecen oportunidades que difícilmente pueden reducirse a la exhibición de publicaciones. La posibilidad de conversar directamente con escritores, participar en talleres y compartir experiencias culturales contribuye a establecer vínculos más cercanos entre los libros y sus lectores.
La realización de la actividad en la Antigua Estación de Trenes de Pueblo Hundido incorpora, además, una dimensión patrimonial. El recinto permite vincular la memoria ferroviaria y la historia regional con nuevas formas de participación ciudadana, demostrando que los espacios históricos pueden mantener vigencia cuando se integran a la vida cultural de las comunidades.
Esta relación entre patrimonio y creación contemporánea resulta especialmente significativa para Tarapacá, una región cuya identidad se ha construido mediante diversas experiencias históricas, culturales y territoriales.
La participación de estudiantes mediante visitas guiadas constituye otro de los componentes relevantes del encuentro. Acercar a niños y adolescentes a actividades literarias, artísticas y patrimoniales permite ampliar sus oportunidades de aprendizaje y fortalecer el reconocimiento de las expresiones culturales presentes en su propio entorno.
Desde una perspectiva social, la gratuidad de las actividades representa una condición importante para facilitar el acceso de familias y personas de distintas edades, sin que el costo de ingreso constituya una barrera para participar.
La continuidad de iniciativas como la Estación del Libro también depende del trabajo de organizaciones culturales que, mediante la colaboración con escritores, artistas e instituciones, contribuyen a mantener activos los espacios de encuentro y difusión del conocimiento.
La Estación del Libro Iquique 2026 continuará hasta el viernes 30 de octubre, con entrada liberada y actividades programadas hasta las 17:00 horas. La invitación está dirigida a estudiantes, familias y público general que deseen participar en una experiencia donde la literatura, el patrimonio y la creatividad se encuentran con la identidad del norte de Chile.
Más allá de sus cuatro jornadas, esta iniciativa recuerda que fortalecer la cultura significa abrir oportunidades para conocer, imaginar y compartir. En una región de profunda riqueza histórica y diversidad social, acercar los libros a las nuevas generaciones constituye una forma concreta de preservar la memoria y contribuir a la construcción de su futuro.




