La décima edición del encuentro empresarial y minero reunió en Copiapó a más de 24 mil visitantes, alrededor de 400 expositores y representantes de importantes sectores productivos. Las más de 2.200 reuniones de negocios y las proyecciones de inversión reflejan el potencial económico de la región, pero también evidencian la necesidad de fortalecer el empleo local, la infraestructura, la formación de trabajadores y la participación de las pequeñas empresas en el crecimiento de Atacama.
La décima versión de Expo FOREDE concluyó después de tres jornadas de actividades desarrolladas entre el 20 y el 22 de octubre en el Parque El Pretil de Copiapó, consolidándose como uno de los principales encuentros empresariales, industriales y mineros del norte de Chile. La actividad, organizada por la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (CORPROA), registró una asistencia preliminar de 24.100 visitantes y reunió a cerca de 400 expositores, superando las dimensiones de sus versiones anteriores.
El traslado al Parque El Pretil representó uno de los cambios más significativos de esta edición. La nueva ubicación permitió disponer de mayores superficies de exhibición, pabellones industriales, espacios de reuniones comerciales y áreas destinadas a emprendedores regionales. El recinto, que cuenta con aproximadamente seis hectáreas, acogió una feria que amplió su capacidad de funcionamiento y facilitó la participación de empresas, instituciones, estudiantes y familias interesadas en conocer las oportunidades de desarrollo productivo de Atacama.
Uno de los principales resultados fue la realización de más de 2.200 reuniones de negocios entre compañías mandantes y empresas proveedoras. Estos encuentros permitieron establecer contactos comerciales, presentar productos y servicios e identificar nuevas posibilidades de colaboración. Sin embargo, resulta importante distinguir entre reuniones efectuadas y contratos concretados, ya que los resultados económicos definitivos dependerán de las negociaciones y acuerdos que puedan desarrollarse posteriormente.
La participación de 90 pequeñas y medianas empresas regionales, respaldadas por el Gobierno Regional de Atacama y Sercotec, constituyó otro de los componentes relevantes. Para muchos emprendimientos, acceder directamente a representantes de grandes industrias representa una oportunidad que difícilmente podría alcanzarse mediante los canales comerciales tradicionales. No obstante, transformar estos contactos en relaciones comerciales sostenidas requerirá acompañamiento técnico, acceso a financiamiento, capacitación y condiciones que permitan responder a las exigencias de las compañías compradoras.
La inauguración contó con la presencia del presidente de la República, José Antonio Kast, convirtiéndose en la primera ocasión en que un mandatario en ejercicio participa en la apertura de este encuentro. También asistieron autoridades regionales, representantes de gremios empresariales y delegaciones internacionales, con Australia como país invitado de honor. Esta participación reflejó el interés por fortalecer las relaciones comerciales y tecnológicas vinculadas con minería, energía, innovación y formación de capital humano.
Durante la actividad, las 17 compañías integrantes del Clúster Minero de Atacama presentaron acuerdos orientados a fortalecer la contratación local, el desarrollo de proveedores y la formación de trabajadores. Según antecedentes expuestos durante los seminarios, estas empresas realizaron compras a proveedores regionales por aproximadamente 2.500 millones de dólares durante 2024, una cifra que permite dimensionar la importancia económica de la cadena de abastecimiento minero y las oportunidades existentes para las empresas de la zona.
Sin embargo, el volumen de compras no significa necesariamente que todos los sectores productivos accedan de manera equitativa a esas oportunidades. Las empresas de menor tamaño suelen enfrentar dificultades relacionadas con certificaciones, capacidades financieras, exigencias técnicas y acceso a información sobre procesos de contratación. Por ello, fortalecer el desarrollo de proveedores locales implica crear condiciones que permitan competir, mejorar estándares y establecer relaciones comerciales de largo plazo.
Los seis seminarios realizados durante Expo FOREDE abordaron algunos de los principales desafíos económicos y estructurales de Atacama. Entre ellos destacaron las proyecciones de inversión minera, la disponibilidad de energía, la infraestructura de transmisión eléctrica, la formación de trabajadores y la necesidad de ampliar la oferta habitacional. Estas materias adquieren especial importancia ante una cartera regional de inversiones que, según las estimaciones expuestas durante el encuentro, podría alcanzar aproximadamente 36 mil millones de dólares hacia 2036.
La magnitud de estas proyecciones demuestra el interés económico existente en la región, pero no debe confundirse con inversiones ya ejecutadas o definitivamente comprometidas. Los proyectos deberán superar distintas etapas de evaluación, financiamiento, construcción y puesta en funcionamiento. Su materialización también dependerá de las condiciones de mercado, la disponibilidad de infraestructura y el cumplimiento de las exigencias ambientales y regulatorias correspondientes.
Uno de los aspectos que generó mayor preocupación fue la capacidad regional para responder a la futura demanda laboral. Las estimaciones presentadas durante la feria señalan que la industria podría requerir entre 24 mil y 26 mil trabajadores durante los próximos cinco años. Esta proyección representa una oportunidad para mejorar el empleo, pero también plantea la necesidad de fortalecer la educación técnico-profesional, la capacitación especializada y los mecanismos que permitan incorporar a trabajadores de las distintas comunas de Atacama.
El desafío no consiste solamente en disponer de suficientes personas para cubrir nuevos puestos de trabajo. También será necesario anticipar las competencias requeridas por una industria que incorpora automatización, tecnologías digitales, nuevos sistemas de mantenimiento y mayores exigencias de seguridad. La coordinación entre empresas, instituciones de formación, autoridades y organizaciones laborales será fundamental para evitar que el crecimiento de la inversión avance más rápido que las capacidades disponibles en el territorio.
La disponibilidad energética constituye otro factor decisivo. Durante los encuentros técnicos se advirtió sobre un déficit de suministro proyectado que podría alcanzar el 30%, situación que exigiría fortalecer las redes de transmisión y asegurar condiciones adecuadas para el funcionamiento de futuros proyectos. Este problema demuestra que el potencial minero no depende únicamente de la existencia de recursos naturales, sino también de infraestructura capaz de sostener operaciones industriales cada vez más complejas.
A estas necesidades se suma la disponibilidad de viviendas y servicios para una población laboral que podría aumentar significativamente. El crecimiento productivo genera nuevas demandas de transporte, salud, educación, abastecimiento y equipamiento urbano, por lo que la planificación territorial deberá considerar tanto las necesidades de las empresas como las condiciones de vida de las comunidades. Una expansión económica que no incorpore estos elementos puede producir desequilibrios y mayores presiones sobre los servicios públicos.
La dimensión internacional de Expo FOREDE también adquirió relevancia mediante la participación de delegaciones extranjeras y el análisis de oportunidades de integración con Argentina. Entre las materias abordadas figuraron el desarrollo de corredores bioceánicos, la conectividad con las provincias de Catamarca y San Juan y las posibilidades comerciales asociadas con proyectos mineros de gran escala en ambos lados de la cordillera.
Estas iniciativas podrían fortalecer el intercambio de bienes, servicios y conocimientos entre territorios sudamericanos, aunque su desarrollo dependerá de inversiones en infraestructura, acuerdos institucionales y condiciones logísticas competitivas. En este escenario, Atacama podría ampliar su participación en cadenas productivas internacionales, especialmente si logra articular sus capacidades industriales con las oportunidades existentes en países vecinos.
La organización confirmó además que Italia será el país invitado de Expo FOREDE 2027, dando continuidad a una estrategia de vinculación internacional que anteriormente incorporó a Canadá y Australia. La participación de estos países abre oportunidades de cooperación tecnológica, intercambio empresarial y desarrollo de nuevas capacidades, especialmente en sectores donde la innovación resulta determinante para mejorar la productividad y la sostenibilidad.
Desde la perspectiva territorial, uno de los elementos más importantes del encuentro fue la participación de autoridades locales y regionales que destacaron la necesidad de transformar el crecimiento económico en beneficios concretos para la población. El gobernador de Atacama, Miguel Vargas, planteó que las inversiones deben contribuir al empleo, la infraestructura, la educación y la calidad de vida, mientras expresó preocupación por la propuesta de reducción del presupuesto regional para 2027.
Según informó el Gobierno Regional, la disminución presupuestaria proyectada alcanzaría entre 8 mil y 9 mil millones de pesos, equivalente a aproximadamente un 12%. Esta situación introduce una dificultad adicional, considerando que las administraciones regionales deben financiar iniciativas públicas y apoyar programas que contribuyen a generar condiciones para el desarrollo económico y social.
Por su parte, el alcalde de Copiapó, Maglio Cicardini, destacó la participación ciudadana y el potencial del Parque El Pretil para convertirse en un espacio permanente destinado a encuentros empresariales, actividades formativas y otras iniciativas de desarrollo regional. La posibilidad de consolidar infraestructura ferial estable podría fortalecer la capacidad de la ciudad para recibir nuevos eventos y generar movimiento económico en sectores como hotelería, transporte, gastronomía y servicios.
El presidente de CORPROA, Juan José Ronsecco, valoró el crecimiento de la feria y la respuesta de los visitantes, destacando que el encuentro ha logrado trascender su carácter empresarial para convertirse en una actividad reconocida por la comunidad. También enfatizó la importancia de mantener un modelo de feria que privilegie la calidad de los contactos comerciales y la cercanía entre empresas, proveedores y participantes.
La experiencia de Expo FOREDE 2026 demuestra que los encuentros productivos pueden cumplir una función que supera la exhibición de maquinaria, tecnologías o servicios. Cuando existe coordinación entre instituciones públicas, empresas y organizaciones territoriales, estos espacios permiten identificar dificultades comunes, establecer prioridades y generar oportunidades de cooperación que pueden mantenerse después de concluida la actividad.
Sin embargo, el verdadero impacto de esta décima versión deberá evaluarse durante los próximos meses. Será necesario conocer cuántas reuniones comerciales se convierten en contratos, qué participación alcanzan los proveedores regionales, cuáles acuerdos comienzan a ejecutarse y de qué manera las inversiones anunciadas contribuyen a mejorar el empleo y las oportunidades para las comunidades.
Atacama dispone de importantes recursos naturales, capacidades empresariales y posibilidades de integración internacional. El desafío consiste en transformar esas ventajas en un desarrollo equilibrado, donde la inversión minera impulse también la diversificación económica, la formación de trabajadores, el fortalecimiento de los emprendimientos y la mejora de los servicios públicos. La colaboración entre el Estado, las empresas y las comunidades será determinante para alcanzar estos objetivos.
La décima edición de Expo FOREDE deja una señal positiva sobre la capacidad de organización y proyección económica de la región, pero también una responsabilidad compartida: demostrar que el crecimiento productivo puede traducirse en oportunidades reales para quienes habitan el territorio. El éxito de esta nueva etapa no dependerá solamente del número de visitantes o expositores, sino de los acuerdos que se concreten y de los beneficios que permanezcan en Atacama cuando las instalaciones de la feria hayan sido retiradas.
